jueves, 30 de junio de 2011

Todos los diabéticos tienen un paràsito común Ilamado Euritrema Pancreàtico, este paràsito común del ganado ahora lo tienen en su propio pàncreas.


Parece ser que lo obtuvimos del ganado, corno repetidamente por comer su carne o los derivados de este mismo en un estado salvaje. No es difícil matarlo con un zàpper, pero debido a sus diferentes etapas de nuestros alimentos que consumimos diariamente nos reinfectamos ràpidamente. La Euritrema no se multiplicaría y se quedaría en nuestro pàncreas sin la presencia del alcohol metanol , comúnmente es un tóxico que està en casi todos nuestros alimentos, se encuentra en los alimentos procesados incluyendo el agua embotellada, edulcorantes artificiales, refrescos gaseosos, las fórmulas de comida para bebé, y bebidas de todos tipos incluyendo aquellas variedades de tiendas naturistas. Presumo que este tipo de alcohol de madera es usado para lavar el equipo en donde se manufacturan todos estos alimentos. Si su hijo tiene Diabetes, no consuma nada que venga en una lata, en un empaque o en un bote, excepto la leche regular pero ningún alimento procesado.
Matando este paràsito y quitando todo el alcohol (metanol)de la dieta, la necesidad por insulina puede ser cortada a la mitad por lo menos en tres semanas ( o màs ràpido)
Manténgase alerta con los niveles de azúcar. EI pàncreas con sus pequenos islotes que producen insulina pueden ayudarle a recuperarse muy ràpido. Aun si el 90% fueron destruidos, y que se requieren inyecciones de insulina diarias, la mitad de ellos pueden recuperarse o regenerarse, así que la insulina una vez recuperado ya no serà necesaria

viernes, 24 de junio de 2011

Diabetes Gestacional



La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que ocurre durante el embarazo. De cada 100 mujeres embarazadas, aproximadamente 4 de ellas desarrolla diabetes gestacional. Como en otros tipos de diabetes, la diabetes gestacional es una condición en la cual el cuerpo tiene dificultad en manejar los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. La glucosa es la fuente principal de energía del organismo. La diabetes aumenta los niveles de azúcar en la sangre. Esto puede crear un problema de salud muy serio para usted y su bebé.
Si la diabetes gestacional no es tratada, el bebé corre un riesgo mayor de:
• Nacer demasiado grande
• Defectos de nacimiento
• Nacer sin vida
• Complicaciones al nacer
Los bebés demasiado grandes pueden sufrir lesiones durante el parto vaginal, razón por la que suele ser necesario practicarle a la madre una cesárea. Los bebés de las madres con diabetes gestacional pueden tener dificultades para respirar, poca azúcar en la sangre e ictericia durante las primeras semanas después del nacimiento. Afortunadamente, la diabetes gestacional se puede tratar y controlar para proteger la salud de la madre y del bebé.

Factores de riesgo
Usted puede correr un riesgo mayor para la diabetes gestacional si:
• Es mayor de 30 años de edad
• Tiene sobre peso o ha aumentado mucho peso durante el embarazo
• Tiene uno o más familiares con diabetes
• Pertenece a un grupo étnico que tiene más probabilidades de desarrollar diabetes como los hispanos, indios americanos, asiáticos o afroamericanos
• Tuvo diabetes gestacional en su último embarazo
• Dio a luz en su último embarazo a un bebé que pesó más de 9 1/2 libras o tuvo un nacimiento sin vida
Recuerde que no todas las mujeres que desarrollan diabetes gestacional tienen estos factores de riesgo. De hecho, muchas mujeres con diabetes gestacional no tienen ningún factor de riesgo.
Qué debe saber
A la mayoría de las mujeres se les realiza una prueba de diabetes gestacional entre las semanas 24 y 28 del embarazo, o antes si usted corre riesgo.

Si tiene diabetes gestacional, es probable que pueda controlarla mediante la dieta y el ejercicio. Es posible que su médico le recomiende que se controle el nivel de azúcar en la sangre regularmente en su casa. Usted puede hacerlo con una prueba de aguja especial o un medidor de azúcar en la sangre. Algunas mujeres con diabetes gestacional necesitan inyecciones con insulina.
La diabetes gestacional suele desaparecer después del parto, pero las mujeres que la desarrollan tienen un riesgo de desarrollarla de nuevo en un futuro embarazo, o desarrollar diabetes en el futuro. Hacer ejercicio, seguir una dieta baja en azúcar y bajar de peso puede ayudarle a reducir el riesgo de desarrollar diabetes en el futuro.

martes, 21 de junio de 2011

TEORÍA DE LA DIABETES

INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus es consecuencia de una disminución de la secreción de insulina por las células beta de los islotes de langerhans. La herencia desempeña un papel importante en determinar en quiénes se desarrollará diabetes y en quiénes no. A veces lo haces aumentando la susceptibilidad de las células beta a sufrir la destrucción por virus o favoreciendo el desarrollo de anticuerpos autoinmunitarios contra células beta, parece haber una simple tendencia hereditaria a la degeneración de las células beta.
La obesidad también desempeña un papel en el desarrollo de diabetes clínica. Una razón es que la obesidad disminuye el número de receptores de insulina en las células diana de la insulina de todo cuerpo, haciendo que la cantidad disponible de insulina sea menos eficaz a la hora de promover sus efectos metabólicos habituales.
Los perros y gatos que adquieren diabetes mellitus tipo 1 pueden tener falta repentina y completa de la secreción de insulina y requieren terapéutica desde el momento del diagnóstico. Por eso la diabetes mellitus tipo 1 se conoce también como: diabetes mellitus dependiente de insulina [insulin-dependent diabetes mellitus, IDDM], que antes era conocida como diabetes juvenil.
Otra alternativa es que los perros y gatos pierdan la secreción de insulina en forma gradual a medida que se destruyen las células (. Es posible que esos animales tengan un periodo inicial en que la hiperglucemia puede controlarse con tratamientos sin insulina. Por eso la diabetes mellitus tipo 2 se conoce como: diabetes mellitus no dependiente de insulina [non-insulin-dependent diabetes mellitus, NIDDM]; no obstante, con el tiempo se pierde la secreción de insulina y aparece IDDM. La diabetes mellitus tipo 2 se caracteriza por resistencia a la insulina y por células ( "disfuncionales", antiguamente esta diabetes era denominada diabetes del adulto).
Esperamos que el trabajo sea del agrado del que lo lea.
DIABETES MELLITUS
La Diabetes Mellitus es debida a una alteración del equilibrio de las hormonas y demás factores que regulan el metabolismo de los hidratos de carbono, y, generalmente tienen por causa una lesión de los islotes de langerhans del páncreas que conduce a una merma de la secreción de insulina. Como consecuencia, hay pronto hiperglucemia y glucosuria, la tolerancia para el azúcar disminuye y la pérdida de glucosa por los riñones que lleva consigo una mayor eliminación de agua para mantenerla en disolución, explica la poliurea(aumento de la cantidad de orina), la sed, la pérdida de peso y el hambre que son características de la enfermedad. A medida que disminuye la capacidad de utilización de la glucosa se forma más cantidad de ésta a expensas de las proteínas, con lo cual aumenta el desgaste.
En perros y gatos el transtorno más frecuente del páncreas endocrino es la diabetes mellitus que es el resultado de una deficiencia absoluta o relativa de insulina debida a secreción deficiente de ésta por parte de las células (la incidencia es similar en perros y gatos, la frecuencia varía de uno en 100 a uno en 500.
CLASIFICACION Y CAUSAS:
La diabetes se clasifica de acuerdo con la enfermedad en seres humanos, es decir como tipos 1 y 2 con base en los mecanismos fisiopatológicos y las alteraciones patogénicas que afectan las células beta.
La diabetes mellitus tipo I:
se caracteriza por destrucción o pérdida de las células beta, con isuficiencia progresiva y a la postre completa de insulina. Los perros y gatos que adquieren diabetes mellitus tipo I pueden tener falta repentina y completa de la secreción de insulina y requieren terapéutica con ésta desde el momento del diagnóstico ( es decir, diabetes mellitus dependiente de insulina (IDDM).
Otra alternativa es que los perros y gatos pierdan la secreción de insulina en forma gradual a medida que se destruyen con lentitud las células beta. Es posible que esos animales tengan un periodo inicial en que la hiperglucemia puede controlarse con tratamientos de insulina (es decir, diabetes mellitus no dependiente de insulina NIDDM); no obstante con el tiempo se pierde la secreción de insulina y aparece IDDM.
La diabetes mellitus tipo II:
Se caracteriza por resistencia a la insulina y por células beta "disfuncionales". Las cantidades totales de insulina secretada puede estar aumentadas, disminuidas o ser normales en comparación con el animal normal en ayuno. Independientemente de esto, esa cantidad de insulina es insuficiente para superar la resistencia a la misma en los tejidos periféricos. La secreción de insulina evita cetoacidosis en la mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2. Estos pacientes pueden tener IDDM o NIDDm, dependiendo de la gravedad de la resistencia a la insulina y del estado funcional de las células beta. Ambos tipos de diabetes mellitus se reconocen tanto en perros como en gatos.
La clasificación se los seres humanos diabéticos:
Como tipo 1 o 2 se basa en los antecedentes familiares la presentación clínica y los resultados de pruebas inmunológicas (ejm, identificación de anticuerpos séricos contra células beta y contra insulina) y con secretagogos de insulina. Rara vez se dispone de antecedentes familiares en perros y gatos diabéticos: por lo general la presentación clínica no es útil sobre todo en gatos; no se efectúan de manera sistemática pruebas con secretagogos de insulina y sus resultados pueden causar confusión. Por tanto como médicos los autores suelen clasificar a los perros y gatos diabéticos como IDDM o NIDDm de acuerdo con la necesidad de tratamiento con insulina.
Esto llega a generar confusión porque algunos diabéticos en especial los gatos, al principio al principio parecen tener NIDDm que progresa a IDDM u oscilan entre IDDM y NIDDm conforme aumentan y disminuyen la gravedad de la resistencia a la insulina y el deterioro de la función de las células beta. Los cambios manifiestos del estado diabético (IDDM y NIDDm) son comprensibles cuando se advierte que: 1)la enfermedad de los islotes puede ser leve a grave y progresiva o estática; 2)la capacidad del páncreas para secretar insulina varía con la gravedad de la enfermedad de los islotes y puede disminuir con el tiempo. 3)la capacidad de respuesta hística a la insulina variable a menudo junto con la presencia o ausencia de transtornos inflamatorios. 4)todas esas variables influyen sobre la necesidad de insulina, la dosificación de ésta y la facilidad de regulación de la diabetes.
En perros y gatos también se reconoce diabetes mellitus secundaria, que es la intolerancia a los carbohidratos consecutiva a enfermedad o farmacoterapia concurrente que antagoniza a la insulina. Entre los ejemplos se incluyen perra en diestro y gatos tratados con acetato de megestrol (progesterona). Es posible que en esos animales se encuentren hiperinsulinemia al principio. Sin embargo con la persistencia del transtorno antagonista de la insulina, la función de las células beta se altera y puede aparecer diabetes mellitus permanente, por lo general IDDM. Si el transtorno antagonista de la insulina se resuelve mientras esta presente la función de las células beta, es posible que no sobrevenga diabetes mellitus manifiesta permanente. Sin embargo, la probabilidad de que aparezca diabetes "subclínica" persiste en los animales que se vuelven euglucémicos después de tratar el transtorno antagonista de la insulina o de suspender el fármaco antagonista de la insulina para que no sobrevenga diabetes mellitus.
En ocasiones las perras de mayor edad presentan diabetes durante el diestro o en embarazo, quizá como resultado de los efectos antagonistas de insulina por parte de la progesterona. Es posible que el estado diabético se resuelva una vez que la concentración de progesterona decline a cifras propias del anestro o que persista y que requiera tratamiento con insulina de por vida. La aparición de diabetes durante el diestro o el embarazo es semejante a la diabetes gestacional en seres humanaos. En mujeres este tipo de diabetes se restringe a embarazadas en quienes el inicio o la identificación de la diabetes o de alteraciones al la tolerancia de glucosa ocurre durante el embarazo. Después de terminado el embarazo, la mujer puede permanecer con diabetes clínica, revertirse hacia un estado diabético subclínico con alteraciones de la tolerancia a la glucosa o hacia un estado con tolerancia normal a la glucosa.
En estos últimos grupos, el riesgo de que ocurra diabetes manifiesta en etapas más avanzadas de la vida del 10 al 40% de acuerdo con la gravedad de la obesidad. Las perras con diabetes transitoria causada por diestro tienen alta probabilidad de presentar IDDM permanente durante el siguiente estro. Por esta razón todas las perras con diabetes "gestacional" deben esterilizarse tan pronto como sea posible después de que se diagnostica diabetes.
DIABETES MELLITUS DEPENDIENTE DE INSULINA:
La forma de diabetes mellitus reconocida con más frecuencia en perros y gatos en clínica es la IDDM. EN el hospital don de laboran los autores casi todos los perros, y el 50 al 70% de los gatos tienen IDDM al momento en que se diagnostica diabetes mellitus. La IDDM se caracteriza por hipoinsulinemia, incremento en esencia nulo de la concentración sérica de insulina endógena después de administrar un secretagogo de insulina, ( por ejm, glucosa o glucagon) en cualquier momento luego del diagnóstico de la enfermedad, incapacidad para establecer control de la glucemia con dieta, hipoglucemiantes orales o con ambos, y una necesidad absoluta de insulina exógena para conservar el control de la glucemia.

domingo, 19 de junio de 2011

Sexualidad y diabetes



LA SEXUALIDAD EN LAS PERSONAS QUE SUFREN DIABETES La sexualidad en las personas que sufren diabetes La salud en su relación con la sexualidad integra cuestiones de bienestar orgánico, psíquico, social y, por supuesto, sexual. Son, por tanto, amplios y cotidianos los problemas que afectan a la sexualidad, pero por lo general se miran de soslayo y no son tenidos en cuenta. En las habituales relaciones del médico con los pacientes, la sexualidad suele ser un tema tabú que no se aborda y sobre el que no se suele consultar por propia iniciativa. Sin embargo, numerosos estudios demuestran una clara relación entre calidad de vida y vida sexual satisfactoria. En algunos, incluso se asocia esta última a una mayor longevidad. En consecuencia, es cada vez más habitual que el personal sanitario se conciencie de lo importante que es abordar las cuestiones sexuales con los pacientes en su consulta, dada la alta frecuencia de trastornos, fácilmente curables, que repercuten en la calidad de vida. Una calidad que mejorará si se logra terminar con la escisión habitual entre sexo y salud, algo que lleva a que muchas personas con trastornos sexuales no reconozcan su relación con alguna enfermedad que pudieran padecer. La persona que sufre hipertensión o que tiene diabetes y presenta capítulos de problemas sexuales puede no ser consciente de que están directamente relacionados con su enfermedad, tal vez con la dieta poco saludable que lleva, o de que esos problemas son consecuencia de los fármacos que ingiere. De hecho, para que el ciclo de la respuesta sexual se desarrolle de manera satisfactoria, tanto en la mujer como en el hombre, es esencial la adecuada irrigación sanguínea de las zonas genitales y de los órganos y sistemas implicados. Cualquier enfermedad que afecte a los vasos comprometerá también el rendimiento erótico. Los mecanismos por los que una enfermedad puede menoscabar la vida sexual son numerosos y conviene conocerlos. Están reconocidos como factores de riesgo la diabetes, hipertensión, dislipemias (elevación de los niveles en sangre del colesterol o los triglicéridos), estrés, una vida sedentaria, obesidad, tabaquismo y la toma abusiva de sustancias como alcohol, drogas, etc. La diabetes es una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono que se caracteriza por un aumento excesivo de la glucosa en sangre. Existen dos tipos de diabetes, la diabetes Tipo I, que suele presentarse de manera brusca, en personas jóvenes y requiere tratamiento con insulina, y la diabetes Tipo II, que comienza de manera insidiosa, con pocos síntomas, habitualmente en personas mayores de 35 años y que suele tratarse con fármacos orales. La diabetes Tipo II está muy relacionada con la obesidad y es más frecuente que provoque trastornos circulatorias, sobre todo cerebrales y cardíacas. También suelen asociarse en mayor medida a otras enfermedades como hipertensión y dislipemia (colesterol alto). La diabetes, en cualquiera de su dos tipos, produce, dentro de los 10 primeros años de su diagnóstico, disfunción sexual en aproximadamente la mitad de los pacientes y según avanza la enfermedad la cifra aumenta. Los trastornos sexuales afectan sobre todo a la fase de excitación y provocan dificultades de excitación y de lubricación en la mujer, y disfunción eréctil en el hombre.

Esta afectación de la excitación sexual en las personas con diabetes es más progresiva y grave que la que ocurre con otras enfermedades, y a lo largo de su evolución se le asocian trastornos de deseo y también en el orgasmo. A la acción negativa de la diabetes sobre la función sexual se suma la de otras enfermedades que suelen ser simultáneas como hipertensión, colesterol alto e incluso la toma de algunos medicamentos. La diabetes, sobre todo la Tipo II, lleva asociada en muchas ocasiones problemas sexuales que deben ser tratados por un facultativo La disfunción eréctil, mal llamada impotencia, consiste en la incapacidad para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual. En el hombre con diabetes es muy frecuente y tiene su origen en los trastornos circulatorios y neuropáticos que la enfermedad provoca, y si no se trata médicamente, aumenta con la edad y los años de evolución de la enfermedad. Con el tiempo, la disfunción eréctil genera pérdida de confianza en la propia capacidad para alcanzar la erección, temor a fracasar e incomunicación con la pareja, que podrá malinterpretar algunas conductas (suele pensar que ha perdido atractivo o que hay otra persona de por medio) y es fácil que se produzca un grave conflicto. Todo ello tiende a perpetuar la disfunción eréctil y a que se asocien trastornos del deseo y del orgasmo si no se realiza un adecuado tratamiento. La diabetes agrava y acelera los trastornos vasculares en el pene típicos del varón que envejece. En la mujer con diabetes se han comprobado los trastornos del deseo, las dificultades en la lubricación vaginal y la anorgasmia. La disminución o ausencia de la libido o del deseo puede tener un origen psicológico (relaciones insatisfactorias, ansiedad, sentimiento de inferioridad, vergüenza, baja autoestima), pero también a menudo está relacionada con la enfermedad, debido a que los altos niveles de glucosa pueden ocasionar cansancio intenso, lo que conlleva descenso del deseo. El problema sexual más frecuente son las dificultades para obtener una adecuada lubricación por afectación de la excitación asociada a una falta de expansión vaginal, lo que conduce a unas relaciones coitales irritables y dolorosas (dispareunia) y que suelen acarrear disminución del deseo e incluso rechazo a las relaciones sexuales. La anorgasmia o incapacidad para alcanzar el orgasmo la produce la falta de lubricación y el coito doloroso. Un factor añadido que multiplica el rechazo sexual es la frecuente aparición de infeccione s vaginales, propiciadas por los elevados niveles de glucosa, que provocan molestias (mal olor, picor, sensación de suciedad). Los factores psicológicos sobre cómo se vive la diabetes y cómo se adapta la vida a la enfermedad afectan de manera significativa a la relación sexual. La diabetes puede tener repercusión en la autoestima y en la imagen personal, favorecer los sentimientos negativos de inseguridad, de ser diferente, de haber perdido atractivo y capacidad de seducción y miedo al rechazo.

Todo esto favorece conductas que evitan la actividad sexual por miedo al contacto íntimo. En algunas mujeres el temor a un embarazo no deseado, con todo lo que ello comporta (miedo a las posibles consecuencias sobre el feto y sobre la propia salud) provoca estados de ansiedad que propician el desinterés sexual y, si se lleva a efecto, a adoptar una actitud tensa que ahuyenta cualquier sensación placentera. En la diabetes Tipo I los trastornos sexuales referidos aparecen de manera más tardía y son menos graves que en la diabetes Tipo II, entre otras razones porque el Tipo I suele asociarse en menor grado a enfermedades como hipertensión, dislipemia y trastornos circulatorios, que también menoscaban la función sexual. En el tratamiento de los trastornos sexuales inducidos por la diabetes, el correcto seguimiento de la enfermedad de base ocupa un papel relevante. Es esencial cumplir de manera adecuada con la dieta, la toma regular de los fármacos que el médico aconseje (antidiabéticos orales o insulina), la práctica de ejercicio de manera regular y la corrección de los otros factores que pueden agravar la disfunción sexual (depresión, hipertensión arterial, colesterol alto, tabaquismo, vida sedentaria, alcoholismo, ingesta de algunos fármacos). Los trastornos sexuales en las personas con diabetes pueden precisar una terapia sexual. Asimismo, pueden utilizarse fármacos específicos que, como en la disfunción eréctil o la sequedad vaginal, han demostrado su eficacia.

jueves, 16 de junio de 2011

La diabetes en el cine

 Magnolias de acero, del director Herbert Ross, estrenada en el año 1989. La diabetes aporta gran dramatismo. En una escena una de las protagonistas Shelby, interpretada por Julia Roberts, durante un episodio de hipoglucemia grave, rechaza el zumo de naranja que le ofrece su madre, M’Lynn (Sally Field). Más adelante, vemos a M’Lynn disgustada al saber que su hija está embarazada, contra el consejo de su médico. A pesar de la insistencia de Shelby en que las mujeres con diabetes tienen bebés “constantemente”, su madre no está de acuerdo, insistiendo en que “Hay límites en las cosas que puedes hacer”. Al final de la película, el personaje de Julia Roberts muere debido a una insuficiencia renal de origen diabético.

 El Padrino III, de Coppola. El capo de una familia mafiosa tiene diabetes tipo 2. Michael Corleone (Al Pacino) sufre un episodio hipoglucémico durante un momento especialmente estresante de su vida. Michael empieza a necesitar tratamiento con insulina. Finalmente, las lesiones vasculares causadas por la diabetes tipo 2 son probablemente la causa de su muerte, al igual que le sucedió a su padre antes que a él, y como de hecho le sucedió al autor de las novelas originales de El Padrino, Mario Puzo.

 Punto de equilibrio, de Ernesto Payslow en 1998, es un ejemplo de “buena práctica” en la representación de la diabetes. Lleva al público los múltiples desafíos a los que se enfrentan las personas con diabetes a través de las experiencias de una serie de personajes que se venafectados de distinto modo: desde los síntomas precoces de la diabetes tipo 1, a través del estigma social y la culpa, hasta complicaciones potencialmente letales.

 La habitación del pánico. En esta película la respuesta en la pantalla ante la hipoglucemia no sólo es inexacta, sino que envía un mensaje peligroso: la insulina, por supuesto, reduce la glucemia en sangre. Para una persona con hipoglucemia, una inyección de insulina administrada por un amigo con buenas intenciones pero que no tiene ni idea podría, de hecho, significar “The End”.

lunes, 13 de junio de 2011

Las estadísticas de la diabetes



• 150 millones de personas en el mundo están afectados por diabetes mientras que la cifra era de 75 millones en 1975.
• Según la OMS, esta cifra podría duplicarse en 2025 y afectar a 380 millones de personas.
• La diabetes se diagnostica con un mínimo de 5 años de retraso.
• Los jóvenes y los niños se encuentran cada vez más afectados :
o Los bebés de pocos meses pueden sufrir diabetes.
• La diabetes es la 4ª o 5ª causa de mortalidad en la mayor parte de los países desarrollados.
• Más de 1 millón de personas mueren en el mundo por las consecuencias de la diabetes.
• El 4% de la población europea está afectada por la diabetes, o sea existen alrededor de 10 millones de diabéticos.
• Las personas de 45 a 70 años son los más afectadas por la diabetes.
• El 50% de las muertes provocadas por diabetes ocurrieron en personas menores de 70 años.
• El riesgo de morir de una enfermedad cardiovascular antes de los 40 años es 20 veces más elevado.
• Entre el 40% y 60% de los obesos están afectados por una diabetes de tipo II.
• La diabetes se manifiesta 2 veces más frecuentemente en las personas sedentarias que viven en la ciudad.

• La OMS prevé que las muertes debidas a la diabetes corren el riesgo de aumentar más del 50% en los próximos diez años.
• Las complicaciones provocadas por la diabetes son responsables de 1 millón de muertes en el mundo
• El infarto de miocardio : 10 al 15% de los infartos aparecen en los diabéticos.
• El 75% de los diabéticos mueren por complicaciones de arteriosclerosis :
o angina de pecho e infarto de miocardio
o arteriopatía de los miembros inferiores
o accidentes vasculares cerebrales
• 500 000 personas afectadas de complicaciones renales
• 1ª causa de insuficiencia renal : el 10% de las personas dializadas, portadores de una enfermedad renal grave, son diabéticos
• La amputación :
o Entre el 5% y el 10% de los diabéticos les serán amputados un dedo del pie o la pierna.
o 1 millón de personas amputadas en el mundo
o La diabetes es la 1ª causa de amputación
• Los problemas de visión :
o El 2% de los diabéticos son ciegos
o El 10% tienen una disminución en la agudeza visual
o La diabetes es la 1ª causa de retinopatía