sábado, 30 de abril de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
DIABETES INSÍPIDA

La diabetes insípida (del lat. insipidus: «sin sabor») es por deficiencia absoluta o relativa de vasopresina, o por resistencia a su efecto. Los pacientes presentan poliuria hipotónica a pesar de que tienen elevados el sodio y la osmolaridad. Hay dos clases: diabetes insípida central (la más frecuente en humanos) y la diabetes insípida nefrogénica.
La alteración en la diabetes insípida central es el resultado de un déficit de la hormona antidiurética (vasopresina), que es la encargada de limitar la excreción de agua a nivel renal. Lo singular de esta hormona es que el hipotálamo la produce y luego es almacenada hasta ser liberada en el flujo sanguíneo por la hipófisis posterior.
En el caso de la diabetes insípida nefrogénica, la alteración ocurre a nivel de los canales de aquaporina tipo II en el túbulo colector lo cual impide un correcto funcionamiento de la vasopresina, a pesar de que sus niveles en el plasma estén dentro del rango normal.
La diferenciación entre el origen de la diabetes insípida tiene relación con la conducta y el tratamiento a seguir
martes, 26 de abril de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
La cirugía metabólica resulta efectiva para tratar diabetes tipo 2
El 81% de los pacientes con diabetes tipo 2 sometidos a cirugía metabólica en el Hospital Quirón de Zaragoza han superado la enfermedad, según han explicado el jefe de Cirugía Laparoscópica Avanzada de este hospital, Jorge Solano, y la directora gerente del centro, Cristina Guarga.
Un total de 42 pacientes han sido sometidos a esta operación desde febrero de 2010 en este hospital, el que mayor número de casos ha intervenido en España con esta técnica, personas que sufrían de diabetes tipo 2 y presentaban al menos una cierta obesidad, y de las que 34 ya no sufren esta patología, mientras que otras ocho están tomando pastillas, aunque han reducido la cantidad que deben ingerir.
No obstante, Solano ha estimado que de los ocho pacientes que continúan con medicación, a cuatro se les retirará en breve, ya que, como ha explicado, después de ser sometidos a la intervención y tras un mes sin pastillas ni insulina algunas personas se "descompensan" y precisan medicación, pero en la mayoría de los casos se les va retirando paulatinamente.
El facultativo ha aclarado que no todas las personas con diabetes pueden someterse a este tipo de intervención, sino que se requieren ciertas características, como tener diabetes tipo 2, entre 18 y 65 años, un índice de masa corporal de entre 30 y 35, una diabetes mal controlada y la existencia de reserva pancreática de insulina.
Según ha apuntado, el 60% de los diabéticos tipo 2 cumple con este perfil, y ha estimado que 1,2 millones de españoles podrían beneficiarse de esta técnica, del total de 2,5 millones de diabéticos que hay en España.
Este tipo de intervención, según el doctor Solano, no está recomendado para personas que no sean obesas, ya que en esos casos no da tan buenos resultados, con un 50% de éxito.
En qué consiste la operación
El jefe de Cirugía Laparoscópica Avanzada del Hospital Quirón de Zaragoza ha explicado que la operación se realiza a través de cirugía laparoscópica, efectuando entre cuatro y cinco incisiones, dura entre 35 y 65 minutos, y consiste en realizar un by pass pancreático metabólico, es decir, una reducción del estómago, y su conexión directa con la parte final de intestino.
El facultativo ha aclarado que la operación es reversible "por si algún día hubiera problemas", y que se debe hacer de forma "segura y rápida", y ha subrayado la necesidad de que los especialistas que la practiquen tengan experiencia en operar obesidad mórbida.
Tras la operación, el paciente pasa a planta y requiere un ingreso de entre 48 y 72 horas. Además, al paciente se le administran complejos vitamínicos, si bien a los 25 días de la operación estos pacientes "comen de todo", salvo dulces, y deben evitar el consumo de alcohol y frutos secos.
Muchos pacientes "desde el primer mes" tras la operación ya no son diabéticos, sin que la cirugía haya presentado "complicaciones graves", y observándose una "franca mejoría de los pacientes" que, según este experto, suelen quedarse a la expectativa tras la intervención al no requerir de insulina después de haber estado durante años con ella. Además, cuatro de ellos dicen haber superado una disfunción eréctil.
El doctor Solano ha precisado que gracias a esta intervención no sólo desaparece la diabetes sino también la hipertensión arterial en el 57,8% de los casos, el colesterol alto en el cien por cien y la hipertrigliceridemia en el 93,7% de los casos -en todos excepto aquellos en que esta patología es de origen hereditario-.
El especialista señala que el objetivo de esta cirugía es que estas personas mantengan una situación normal de por vida y reducir las complicaciones y la mortalidad a medio y largo plazo, ofreciéndoles la posibilidad de tener una supervivencia igual a la del resto de la población, ya que actualmente las personas con diabetes tipo 2 tienen una menor supervivencia. También se pretenden evitar las enfermedades asociadas a esta patología, ya que los altos índices de azúcar de forma permanente suponen, a largo plazo, un deterioro de los vasos sanguíneos y la aparición de enfermedades como infartos de corazón y cerebro, retinopatía y ceguera, problemas en el riñón, e incluso amputaciones.
Solano ha asegurado que los pacientes están "francamente contentos" y ha comentado que la operación tiene un coste de unos 12.000 euros, ya que requiere de tecnología "muy cara", si bien ha recordado que el coste por paciente diabético es de unos 1.600 euros al año en España, y es la principal causa de ingreso hospitalario.
Un total de 42 pacientes han sido sometidos a esta operación desde febrero de 2010 en este hospital, el que mayor número de casos ha intervenido en España con esta técnica, personas que sufrían de diabetes tipo 2 y presentaban al menos una cierta obesidad, y de las que 34 ya no sufren esta patología, mientras que otras ocho están tomando pastillas, aunque han reducido la cantidad que deben ingerir.
No obstante, Solano ha estimado que de los ocho pacientes que continúan con medicación, a cuatro se les retirará en breve, ya que, como ha explicado, después de ser sometidos a la intervención y tras un mes sin pastillas ni insulina algunas personas se "descompensan" y precisan medicación, pero en la mayoría de los casos se les va retirando paulatinamente.
El facultativo ha aclarado que no todas las personas con diabetes pueden someterse a este tipo de intervención, sino que se requieren ciertas características, como tener diabetes tipo 2, entre 18 y 65 años, un índice de masa corporal de entre 30 y 35, una diabetes mal controlada y la existencia de reserva pancreática de insulina.
Según ha apuntado, el 60% de los diabéticos tipo 2 cumple con este perfil, y ha estimado que 1,2 millones de españoles podrían beneficiarse de esta técnica, del total de 2,5 millones de diabéticos que hay en España.
Este tipo de intervención, según el doctor Solano, no está recomendado para personas que no sean obesas, ya que en esos casos no da tan buenos resultados, con un 50% de éxito.
En qué consiste la operación
El jefe de Cirugía Laparoscópica Avanzada del Hospital Quirón de Zaragoza ha explicado que la operación se realiza a través de cirugía laparoscópica, efectuando entre cuatro y cinco incisiones, dura entre 35 y 65 minutos, y consiste en realizar un by pass pancreático metabólico, es decir, una reducción del estómago, y su conexión directa con la parte final de intestino.
El facultativo ha aclarado que la operación es reversible "por si algún día hubiera problemas", y que se debe hacer de forma "segura y rápida", y ha subrayado la necesidad de que los especialistas que la practiquen tengan experiencia en operar obesidad mórbida.
Tras la operación, el paciente pasa a planta y requiere un ingreso de entre 48 y 72 horas. Además, al paciente se le administran complejos vitamínicos, si bien a los 25 días de la operación estos pacientes "comen de todo", salvo dulces, y deben evitar el consumo de alcohol y frutos secos.
Muchos pacientes "desde el primer mes" tras la operación ya no son diabéticos, sin que la cirugía haya presentado "complicaciones graves", y observándose una "franca mejoría de los pacientes" que, según este experto, suelen quedarse a la expectativa tras la intervención al no requerir de insulina después de haber estado durante años con ella. Además, cuatro de ellos dicen haber superado una disfunción eréctil.
El doctor Solano ha precisado que gracias a esta intervención no sólo desaparece la diabetes sino también la hipertensión arterial en el 57,8% de los casos, el colesterol alto en el cien por cien y la hipertrigliceridemia en el 93,7% de los casos -en todos excepto aquellos en que esta patología es de origen hereditario-.
El especialista señala que el objetivo de esta cirugía es que estas personas mantengan una situación normal de por vida y reducir las complicaciones y la mortalidad a medio y largo plazo, ofreciéndoles la posibilidad de tener una supervivencia igual a la del resto de la población, ya que actualmente las personas con diabetes tipo 2 tienen una menor supervivencia. También se pretenden evitar las enfermedades asociadas a esta patología, ya que los altos índices de azúcar de forma permanente suponen, a largo plazo, un deterioro de los vasos sanguíneos y la aparición de enfermedades como infartos de corazón y cerebro, retinopatía y ceguera, problemas en el riñón, e incluso amputaciones.
Solano ha asegurado que los pacientes están "francamente contentos" y ha comentado que la operación tiene un coste de unos 12.000 euros, ya que requiere de tecnología "muy cara", si bien ha recordado que el coste por paciente diabético es de unos 1.600 euros al año en España, y es la principal causa de ingreso hospitalario.
viernes, 22 de abril de 2011
¿De dónde saco la motivación para hacer ejercicio?

Hoy voy a tocar un tema que de todos es sabido, pero que pocos ponen en práctica: el ejercicio.
En especial, esta vez me dirijo a los diabéticos tipo 2, que van sufriendo cada vez más las secuelas de esta enfermedad, aun sabiendo que la curación de su diabetes está en sus manos, o mejor dicho, en sus bocas y en sus piernas. Cualquiera que haya puesto en duda las sentencias de “incurable” y “para toda la vida” que nos ofrecen de forma tan poco sensible los médicos al comunicarnos que tenemos diabetes, se habrá dado cuenta de que curar la diabetes tipo 2 es posible. Y los dos pilares para conseguirlo de forma natural son una dieta adecuada (para curar la enfermedad, no para mantenerla) y ejercicio físico.
Está bien claro, los médicos alópatas nos lo dicen, los terapeutas naturistas nos lo recomiendan y cualquier blog o página web que hable sobre diabetes también lo sugieren: para un diabético hacer deporte o ejercicio debería ser tan importante como el aire que respira.
Entonces, ¿por qué tan poca gente lo hace? Yo creo que es por dos motivos:
• falta de conocimiento del funcionamiento de su cuerpo y
• falta de motivación.
En cuanto al primero es muy fácil de resolver. Basta con buscar en Google (u otro buscador que os guste más, si eso es posible) como afecta el ejercicio a un diabético, como mejora su funcionamiento, la relación del ejercicio y la insulina, los beneficios generales en el cuerpo… En cuanto sabes lo que beneficia a tu cuerpo, es difícil seguir haciendo lo contrario y tener la conciencia tranquila (de ahí que muchos no quieran ni informarse sobre su cuerpo, para no tener que enfrentarse a su conciencia.)
La falta de motivación es algo más complicado porque se supone que eso sale de uno mismo, y si no sale, es que no está ahí. Es decir, o tengo la motivación o no la tengo.
Ahora mismo se me ocurren dos maneras de incrementar la motivación para decidir hacer ejercicio con regularidad (a ser posible 3 ó 4 veces por semana):

• Por un lado se puede elevar la motivación poniendo en práctica el otro punto; es decir, informándote de lo que le sienta bien a tu cuerpo y lo que le perjudica. Eso solo ya debería ser suficiente para mantenerte motivado y dispuesto a ser regular en tu ejercicio.
• Por otro lado, se pueden usar “trucos” colaterales para querer pasar un rato al aire libre caminando, corriendo o haciendo la actividad física que más te guste o convenga.
Explico mi caso. Yo odiaba correr (aunque me encantan los deportes como el tenis, fútbol, y en general muchos deportes). No me motivaba salir a la calle a correr yo solo y se me hacía eterno el tiempo que dedicaba a ello. Hasta que en mi último cumpleaños, mi Gran Hermano me regaló un iPod. Pensé que podría aprovechar el tiempo que estoy corriendo para escuchar música o mejor aun (en mi caso) para escuchar entrevistas a gente de éxito en su campo, con lo que aprendo mucho y al ser en inglés, pues también perfecciono mi nivel de entendimiento en inglés. Ahora, estoy deseando que llegue el momento de ir a correr, porque es un momento que disfruto y aprendo.
Como veis solo hay que echarle un poco de imaginación. A los que os dé pereza ir a caminar o correr, os recomiendo que compréis algún tipo de mp3 que podáis llevar con vosotros (y los hay de baratos) y escuchéis algo que os guste mucho, ya sea una emisora de radio en especial, vuestra música favorita, un curso de inglés o cualquier otro idioma, cursos de ventas, marketing, desarrollo personal… Todo eso se puede encontrar en internet, y en muchos sitios los ofrecen gratuitamente.
Espero que encontréis vuestra motivación para salir a la calle o al parque o al gimnasio y empecéis a darle a vuestro cuerpo lo que necesita.
martes, 19 de abril de 2011
Reduce hasta 4 cms de cintura con la Gimnasia abdominal hipopresiva
¿Sabías que los abdominales tradicionales pueden ser perjudiciales?
Toma nota de este nombre: gimnasia abdominal hipopresiva, porque en breve se convertirá en la clase más demandada en los gimnasios para poner a tono el abdomen y reducir hasta 4 centímetros el contorno de la cintura.
Su creador, Marcel Caufriez, doctor en Kinesioterapia y Readaptación, descubrió en un estudio, que las mujeres que hacían abdominales tras el parto no sólo no conseguían recuperar el tono abdominal sino que, además, empeoraban los problemas de incontinencia y prolapso (deslizamiento del útero).
Según sostienen los precursores de esta técnica, tras las investigaciones que han realizado, los abdominales tradicionales, además de no ser eficaces en reducir el perímetro de la cintura, porque sólo trabajan el recto abdominal, disminuyen el tono de la musculatura de la zona y del suelo pélvico, provocando prolapsos, disfunciones sexuales e incontinencia urinaria que, de hecho, afecta al 31% de las mujeres que practican deporte entre los 14-35 años.
¿En qué consiste esta nueva forma de hacer abdominales? Los ejercicios se pueden realizar de pie, apoyándote sobre las rodillas, tumbada boca arriba o en cuadrupedia (a cuatro patas) y siempre en apnea respiratoria, es decir, se está sin aire durante varios segundos. Por ello, las personas hipertensas y las mujeres embarazadas deben abstenerse de hacerlos.
Además, se ejecutan realizando una postura determinada que, al lograr la apertura de la caja torácica, no sólo elimina la presión sobre el suelo pélvico sino que, literalmente, absorbe hacia arriba los órganos que contiene (vejiga, útero y recto) y fortalece de forma efectiva la faja abdominal. Además, al proyectar la tripa hacia dentro (en contra de lo que hacen los abdominales tradicionales) se reduce de forma notable el perímetro de la cintura.
Amalia Panea, experta en fitness me explica cómo realizarlos. De pie, con las piernas abiertas y alineadas con las caderas, y las rodillas semiflexionadas, cambio el centro de gravedad llevando todo mi peso hacia los dedos de los pies y me elongo. Literalmente, me estiro hacia arriba como si me tirasen de la cabeza con un hilo virtual. Lo más complicado llega a la hora de colocar los brazos, como si los pusieses en jarras, pero sin apoyarlos en las caderas. Las palmas de las manos miran hacia el suelo y con los dedos juntos haces tracción hacia abajo y hacia afuera con los codos.
Tomas aire llenado el pecho y lo expulsas. Repites dos veces más y, tras expulsar todo el aire, te quedas en apnea respiratoria. Entonces, intentas "meter tripa" al máximo y notarás cómo se abren las costillas.
Aguantas unos diez-quince segundos y vuelves a coger aire en el pecho, para luego expulsarlo por la boca. Este punto es el que a mí más me costó porque, de forma inconsciente, cogía el aire por la boca y la tripa, literalmente, se me salía.
Amalia me explica que, al principio, se puede hacer dos veces por semana durante el primer mes y luego, a diario. Además, los hombres también pueden practicarlos porque les ayudará a prevenir problemas de próstata y a reducir el contorno de la cintura.
lunes, 18 de abril de 2011
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