lunes, 30 de mayo de 2011

Disminuye la mortalidad en diabéticos deprimidos


Investigadores estadounidenses informaron que es posible implementar un programa en los centros de atención primaria para reducir la mortalidad entre los diabéticos mayores que presentan depresión. Se debe estimular el desarrollo y uso de programas de tratamiento para los pacientes que integren mejor la terapia contra la depresión y el cuidado de la diabetes mellitus, sugirió Hillary R. Bogner, de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia. Los resultados, publicados en la revista Diabetes Care, se basan en un estudio realizado en 584 pacientes entre 60 y 94 años diagnosticados con depresión. De ellos, 123 padecían de diabetes mellitus. Los pacientes examinados son de veinte centros de atención primaria de ciudades importantes. Esas instituciones fueron asignadas aleatoriamente para usar un programa que incluía un gestor que se dedicara al cuidado de la depresión y a la vez colabore con el médico. Los otros pacientes fueron asignados aleatoriamente para recibir el cuidado habitual proporcionado por los centros de atención primaria. Durante un período promedio de seguimiento de 52 meses, se produjeron 110 muertes entre los 584 pacientes, según el estudio.

Los investigadores descubrieron que la mortalidad entre los diabéticos deprimidos era más baja en el grupo con tratamiento de la depresión que en la población que recibía cuidado habitual. Después de hacer ajustes por las diferencias en las características de los pacientes y por factores que podrían afectar el resultado, los diabéticos tratados en centros con el programa para la depresión tenían una probabilidad 51% menor de morir durante los cinco años siguientes que sus homólogos tratados de manera habitual. Sin embargo, el programa para la depresión no tuvo un efecto significativo sobre el riesgo de muerte en pacientes sin diabetes mellitus. “Esos resultados indican que una intervención de gestión del cuidado de la depresión puede reducir de forma significativa la mortalidad entre los pacientes deprimidos y que padecen de diabetes mellitus", concluyeron.

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viernes, 20 de mayo de 2011

El cuidado de la piel de los diabéticos



La diabetes puede afectar cualquier parte del cuerpo y de paso la piel. Aproximadamente un 33 por ciento de las personas con diabetes tienen un desorden de la piel causado o incrementado por la diabetes, de acuerdo con estadísticas de la American Diabetes Association.
Por lo general, a los diabéticos los afectan las mismas condiciones comunes en la mayoría de los pacientes, pero para ellos podría representar mayores complicaciones.
´´Lo importante es prestar atención a cualquier afección de la piel por pequeña que sea para que sea tratada a tiempo por un especialista y así evitar que se inicie un proceso de infección’’, destaca el doctor Alejandro Pedrozo, dermatólogo de Athenea Dermatología y Medicina Estética, en Miami.
El riesgo de las infecciones en la piel es otro de los problemas con los que tienen que lidiar los diabéticos; en este aspecto el foco de atención deben ser las extremidades inferiores. La diabetes causa por lo general cambios en la piel de los pies, tienden a la resequedad y a las grietas, debido a que se pueden ver afectados los nervios que controlan la humectación.
“Son comunes las úlceras en la planta de los pies, que aparecen de un simple roce con el zapato o un golpe sin importancia, pero debido a que la enfermedad afecta la circulación sanguínea especialmente en los pies, las lesiones son más difíciles de sanar y pueden empeorar rápidamente’’, explica Pedrozo.
Además de ser más propensas a las infecciones bacteriales, las personas diabéticas son más propensas a los hongos, que al igual que las uñas encarnadas, son otro punto de atención inmediata. “El mantenimiento de las uñas encarnadas debe ser regular, se recomienda por lo menos una visita mensual con el podiatra’’, aconseja el dermatólogo.
Otra complicación en la piel de los diabéticos es la llamada dermopatía diabética, la cual se asocia con la diabetes mellitus.
“Se manifiesta como una especie de plaquetas de color marrón, de apariencia seca y escamosa, y aparecen especialmente en el área de las piernas’’, describe. Por lo general, los dermatólogos consideran que no se requiere tratamiento cutáneo de la dermopatía diabética. Las lesiones son asintomáticas y pueden persistir indefinidamente o resolverse espontáneamente.•

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿Por qué tantos diabéticos tienen impotencia?


No se sabe con certeza por qué es tan alta la incidencia de disfunción eréctil en los hombres diabéticos.
No obstante, es un hecho que los diabéticos la padecen más a menudo y a una edad más temprana, y algunas veces la impotencia es el primer síntoma de la diabetes.

La incidencia de la disfunción eréctil en hombres diabéticos es dos a cinco veces más alta que la media general, en especial en hombres diabéticos de edad avanzada . A los 70 años de edad, más de 50% de los diabéticos sufre impotencia.

Para que haya una erección normal, los nervios deben estar sanos y el pene debe recibir un buen suministro de sangre. La diabetes puede causar daño permanente a los nervios y vasos sanguíneos que controlan el flujo de sangre al pene, y esto, por consiguiente, puede causar impotencia. Se cree que el daño a los nervios o vasos sanguíneos, es la causa más común de impotencia física en hombres diabéticos.
Un control inadecuado de la diabetes, puede provocar el tipo de daño en los nervios y vasos sanguíneos que causa la impotencia.

Algunas veces, los hombres diabéticos que sufren episodios ocasionales de impotencia pierden la confianza en su capacidad de tener una erección. No hay que olvidar que casi todos los hombres sufren episodios esporádicos de impotencia que no necesariamente tienen que estar relacionados con la diabetes.

¿Hay tratamiento?

Existen numerosas opciones de tratamiento de la disfunción eréctil, pero seguramente no todas son adecuadas para usted. Su médico le hará algunas preguntas que lo ayudarán a saber cuándo y bajo qué circunstancias usted tiene problemas para conseguir una erección.
Posteriormente, le hará un examen físico completo para determinar si los vasos sanguíneos, nervios y tejidos del pene están funcionando bien.
Los problemas que causan la impotencia física se pueden reducir al mínimo mediante un control estricto de la diabetes. Esto significa que los niveles de azúcar en la sangre deben mantenerse, en lo posible, dentro de los márgenes normales.
Siga la dieta, medicación y rutina de ejercicios recomendados por su médico o diabetólogo.
Si el problema es de origen psicológico, es probable que el médico recomiende la consulta con un psicólogo, psiquiatra o terapeuta sexual. La psicoterapia también puede recomendarse como parte del tratamiento de la impotencia física.
Si la impotencia es leve o moderada, las opciones de tratamiento pueden incluir la psicoterapia, los medicamentos por vía oral, los supositorios intrauretrales, la terapia con inyecciones o los dispositivos de erección por aspirado al vacío.
Los casos más severos de impotencia pueden requerir cirugía. La cirugía vascular se ha utilizado para mejorar el flujo sanguíneo al pene o reparar venas que tienen pérdidas de sangre.

Las prótesis de pene pueden ser para un buen número de hombres la solución permanente que están buscando, sobre todo para aquellos que han probado otros tratamientos menos invasivos y no están satisfechos con los resultados.